08 diciembre 2020

Pie de Atleta - Diagnóstico y Tratamiento




 

Diagnóstico

Cuando una persona padece las manifestaciones características de esta infección fúngica se recomienda asistencia médica. En muchos casos, se puede diagnosticar al momento, ya que las evidencias son habitualmente muy evidentes. En cambio, otras veces el médico realiza un raspado cutáneo o bien una extracción de la piel  contaminada por este hongo, para realizar un examen médico a través del microscopio y poder así confirmar o no el diagnóstico.




Tratamiento


En cuanto al tratamiento hay diferentes tipos, pero destacan dos principalmente: el oral y el tópico.


  • Tratamiento tópico. Es el recomendado en un primer momento de infección, por tanto habitualmente es más utilizado. Consiste en un tratamiento compuesto por antimicóticos, que puede ser aplicado a través de cremas o bien en polvo. Estos medicamentos están compuestos por: clotrimazol, miconazol o tolnaftato. Serán aplicados en la zona afectada, incluso durante las 2 semanas siguientes a que desaparezcan los síntomas para evitar de esta forma un nuevo brote. Además su aplicación no se limitará únicamente al pie afectado, si no que se debe de aplicar en ambos pies, para evitar posible transmisión.


  • Tratamiento vía oral. El 65% de los casos no desaparecen por completo, por lo que si en un período medio de 2-4 semanas no mejora la infección se debe acudir nuevamente al médico. En este caso, tras la valoración, lo más frecuente es que el médico recete tratamiento oral. Tras una toma diaria de este tratamiento, pasadas unas tres semanas, el pie de atleta debería haber desaparecido casi a su totalidad (al menos un 90%).


Existen otros métodos como la realización de lavados con jabón de sulfato de selenio en la zona dañada, pero siempre que no existan heridas alrededor de ese área. En caso de infecciones con secreciones purulentas, los lavados se realizarán con otro jabón, en este caso con: permanganato de potasio diluido.


En ciertas ocasiones más concretas, se recetará un tratamiento antibiótico, pero sólo cuando el área sea infectada de forma secundaria por bacterias. Esto es característico en zonas del pie que presente pliegues.


Por último, en los últimos años, en el caso del tratamiento cutáneo, destacan las cremas que contienen Bifonazol, que si se aplica diariamente, es probable que tras un periodo de 3 semanas, se haya reducido un 90% la infección por este hongo.






Bibliografía:

Pie de Atleta- Pronóstico/Complicaciones.

Pronóstico:

El pronóstico es por lo general muy bueno, y el problema se resuelve con facilidad, pero debe saber que el proceso tiene alto riesgo de recaída, que puede llegar al 66% en los siguientes dos años. También sucede  que en ocasiones se resuelve sólo. En algunas ocasiones se puede encontrar un gran rango de lesiones, desde leves hasta graves. Esto implica que la infección pueda durar poco o mucho tiempo, alargándose bastante el tratamiento en algunos casos.


https://www.fesemi.org/informacion-pacientes/conozca-mejor-su-enfermedad/pie-de-atleta 

https://www.webconsultas.com/pie-de-atleta/tratamiento-del-pie-de-atleta-2514#:~:text=Por%20lo%20general%20el%20pie,el%20tratamiento%20en%20algunos%20casos


Complicaciones:

El pie de atleta puede causar las siguientes complicaciones:

  • Tiña crural: infección por hongos en la ingle y en la parte superior interna de los muslos. Su causa son los mismos hongos que producen el pie de atleta. Se propaga al utilizar la misma toalla para secarse los pies y las ingles.

  • Impétigo: infección bacteriana local que empieza en los espacios entre los dedos de los pies y produce heridas, costras blandas y pus.

  • Celulitis: la infección bacteriana se extiende a la piel. Produce enrojecimiento que se extiende hacia la parte posterior del pie. La zona enrojecida causa dolor al tacto.

  • Linfangitis: la infección bacteriana se extiende hacia arriba por los vasos linfáticos y produce una raya roja a lo largo de la pierna. Es un problema más grave ya que la infección bacteriana puede introducirse en el torrente sanguíneo y causar una infección generalizada (sepsis).


https://www.healthychildren.org/Spanish/tips-tools/symptom-checker/Paginas/symptomviewer.aspx?symptom=Pie+de+Atleta 


Pie de atleta- Factores de riesgo/ Prevención.

Factores de riesgo:

El riesgo que presentas de tener pie de atleta es mayor en los siguientes casos:

  • Eres varón. 
  • Con frecuencia, usas medias húmedas o zapatos muy ajustados. 
  • Compartes esteras, alfombras, ropa de cama, ropa o zapatos con alguien que presenta una infección fúngica. Caminas descalzo en lugares públicos donde la infección puede propagarse, como vestuarios, saunas, piscinas, baños y duchas comunitarias.

Prevención:

Los siguientes consejos te pueden ayudar a evitar el pie de atleta o aliviar los síntomas si hay infección:

  1. Mantener tus pies secos, especialmente entre los dedos. Estar descalzo para airear tus pies todo lo que puedas mientras estás en casa. Secar la zona entre los dedos luego de un baño o una ducha.
  2. Cambiarte las medias regularmente. Si tus pies están muy transpirados, cámbiate las medias dos veces al día.
  3. Utilizar zapatos livianos y con ventilación. Evitar usar zapatos hechos con materiales sintéticos, como vinilo o goma.
  4. Alternar los zapatos. No uses el mismo par de zapatos todos los días para que puedan secarse luego de que los usaste.
  5. Proteger tus pies en lugares públicos. Usa sandalias o zapatos para el agua cuando estés en piscinas públicas, duchas y vestuarios.
  6. Tratar tu pie. Usa talco en tu pie diariamente, preferentemente talco antifúngico.
  7. No compartir los zapatos. El intercambio puede propagar una infección fúngica.

 


 

Bibliografía:

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/athletes-foot/symptoms-causes/syc-20353841?p=1

07 diciembre 2020

Tricomoniasis- Etiología / Epidemiología.

 Etiología:

La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual causada por el protozoario flagelado Trichomonas vaginalis. El organismo se reconoce por el movimiento rápido, de atrás hacia adelante, generado por cuatro flagelos anteriores y la membrana ondulante. El parásito se adhiere al epitelio escamoso, interdigitándose en la zona de contacto con la célula del hospedador, la citocalasina B bloquea el proceso al inhibir la síntesis de los microfilamentos. Las proteasas y otros antígenos de superficie son regulados por la concentración del hierro, en correlación con ciertos cambios en la virulencia. La prevalencia de la tricomoniasis en grupos de población específicos se ha correlacionado con los niveles de actividad sexual. La prevalencia en hombres es baja, explicable por la proporción alta de casos asintomáticos. El flujo vaginal, el prurito, la dispareumia y la disuria se han registrado en 50 a 75% de las mujeres diagnosticadas en los centros de atención primaria. Las hemorragias puntiformes del cervix suelen darle aspecto fresiforme, el diagnóstico definitivo se efectúa con la demostración microscópica de Trichomonas.


Epidemiología:

La tricomoniasis es la Infección de transmisión sexual (ITS) no viral más extendida en el mundo, con una incidencia aproximada de 180 millones de infectados nuevos al año; sin embargo, este dato puede no corresponder a la realidad porque la enfermedad no es de reporte obligatorio, además de tener un curso silente en muchos hospederos.

Predomina en mujeres en edad fértil, con un pico entre los 16 y 35 años, grupo etario en el que se estima que entre el 10% y el 30% están infectadas. En Estados Unidos se calcula que ocurren aproximadamente 16 millones de infecciones nuevas al año, aunque solo se diagnostican anualmente entre dos y tres millones de casos en mujeres. En Montería, en el año 2007, en un estudio sobre las ITS en un grupo de 69 trabajadoras sexuales (alto riesgo) y 16 amas de casa (bajo riesgo) se halló un reducido número de infectadas por T. vaginalis: solo 2,9% en el grupo de alto riesgo y ningún caso en el de bajo riesgo (9). En Medellín, en el año 2008, se hizo un estudio sobre ITS en mujeres pertenecientes al régimen subsidiado del Sistema de Seguridad Social, en el que se revisaron 53.283 citologías; se halló que solo 1,4% fueron positivas para T. vaginalis, un dato muy por debajo de la prevalencia mundial. Entre las mujeres infectadas, predominaron las de 20 a 29 años. En un estudio sobre infecciones vaginales llevado a cabo en Armenia en 2007 y 2008, en el que se incluyeron 230 mujeres, algunas de ellas gestantes, la prevalencia de esta infección fue del 5,7%, también más baja que la mundial. En el año 2009, en un centro de reclusión en Bucaramanga, se encontró un 6,5% de tricomoniasis en 124 reclusas. En otro estudio sobre ITS hecho en Bogotá en el año 2010, en el que participaron 1.385 mujeres en edad fértil, incluyendo un grupo de trabajadoras sexuales, se encontró, mediante frotis vaginal en fresco, una prevalencia de tricomoniasis del 0,8%; y en un subgrupo independiente de 634 mujeres se usó la técnica InPouch® TV, más sensible y específica que el frotis, y se halló una positividad del 1,2%; la información obtenida mediante el examen en fresco pudiera estar sesgada por ser un método menos eficaz.



 

Bibliografía:

https://www.redalyc.org/pdf/1805/180531198007.pdf

Tricomoniasis - Manifestaciones / Complicaciones

Manifestaciones:

 

Muchas de las personas que padecen tricomoniasis no presentan síntomas al principio de la infección. 

Entre las mujeres los síntomas y signos serían:

-       Secreción vaginal que suele ser con mal olor y puede ser blanca, gris, amarilla o verde.

-       Enrojecimiento, ardor y picazón en los genitales.

-       Dolor al orinar o tener relaciones sexuales.

En hombres no suele ocasionar síntomas ni signos, aunque cuando aparecen son:

-       Irritación dentro del pene.

-       Sensación de ardor al orinar o luego de eyacular.

-       Secreción proveniente del pene.

 

Complicaciones:

 

Ocurren principalmente en mujeres:

-       Tener un parto prematuro.

-       Tener un bebé con bajo peso al nacer.

-       Transmitir la infección al bebé cuando pasa por el canal de parto.

-       Padecer de tricomoniasis parece facilitar la infección de VIH en las mujeres.

 

Bibliografía:

 

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/trichomoniasis/symptoms-causes/syc-20378609

 

https://www.cdc.gov/std/spanish/tricomoniasis/stdfact-trichomoniasis-s.htm

 

https://medlineplus.gov/spanish/pruebas-de-laboratorio/prueba-de-tricomoniasis/

 

https://app.emaze.com/@AOIRCQTRT

 

https://sites.google.com/site/jovenesutc/clases-de-ets/tricomoniasis

Tricomoniasis- Diagnóstico/Tratamiento.

 Diagnóstico:

El diagnóstico de tricomoniasis puede confirmarse al observar al microscopio una muestra de flujo vaginal en mujeres o de orina en hombres. Si el parásito puede verse bajo el microscopio, no se necesitan más pruebas. Si esta prueba no es concluyente, se pueden utilizar pruebas llamadas pruebas rápidas de antígeno y amplificación de ácidos nucleicos.


https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/trichomoniasis/diagnosis-treatment/drc-20378613#:~:text=El%20tratamiento%20m%C3%A1s%20com%C3%BAn%20para,al%20d%C3%ADa%20durante%20siete%20d%C3%ADas


Tratamiento:

El tratamiento más común para la tricomoniasis (incluso para mujeres embarazadas) es el consumo de una megadosis de metronidazol (Flagyl) o tinidazol (Tindamax). En algunos casos, el médico puede recomendar el consumo de una dosis menor de metronidazol dos veces al día durante siete días.

Tanto el infectado como su pareja deben someterse al tratamiento. Se deben evitar las relaciones sexuales hasta que la infección esté curada, aproximadamente 1 semana.

No beber alcohol 24 horas después de consumir metronidazol o 72 horas después de consumir tinidazol ya que puede provocar náuseas y vómitos intensos. 

Es habitual que el médico decida repetir la prueba entre 2 semanas y 3 meses después, para ver si está funcionando el tratamiento y que no se haya producido una nueva infección.

Si la tricomoniasis no se trata, puede durar entre varios meses y varios años.


Tricomoniasis- Factor de riesgo y Prevención

 


Factor de riesgo


En este caso al tratarse de una enfermedad de transmisión sexual, la Tricomoniasis está íntimamente relacionada al acto de mantener relaciones sexuales. De esta manera podemos incluir como principales factores de riesgo a contraer este parásito, a los siguientes:


  • Múltiples parejas sexuales.


  • Antecedentes de infecciones de transmisión sexual.


  • Episodio previo de tricomoniasis.


  • Relaciones sexuales sin preservativo.


  • Mantener relaciones sexuales con alguien que mantenga otras múltiples relaciones con otras personas. 


Por lo tanto, si realizas alguna de estas acciones, corres un mayor riesgo de poder contraer esta infección.



Prevención


En cuanto al método preventivo para la tricomoniasis, al igual que la mayoría de enfermedades que se contagian por transmisión sexual, se indica principalmente el uso de preservativos constante y correcto (para mantener así su eficacia) durante todas las relaciones sexuales que practiques. Este va a ser el método más eficaz de reducir el riesgo a contraer este parásito, a pesar de que el condón no cubra toda la zona y siga siendo posible contraer o bien transmitir incluso cuando se utilicen. Sin embargo, a pesar de tomar esta medida, existe también riesgo a contraer el parasito en otras zonas, como puede ser, vía oral o anal, aunque no sea tan frecuente.


Por otra parte, cabe destacar que si existe otra acción todavía más segura, pero habitualmente no se lleva a cabo. Este método consiste en la abstinencia sexual


Otro método preventivo será reducir el número de compañeros/as sexuales, en caso de tener más de uno, o bien hablar acerca de la infección con tu pareja antes de mantener relaciones sexuales por primera vez, para que sea esta persona quién tome la decisión propia y voluntaria de correr el riesgo de contraer la enfermedad. 


Por último, otra medida comúnmente olvidada, y en cambio muy importante, es impartir charlas sobre educación sexual. Sobre todo en el instituto y en la universidad.





Bibliografía:

04 diciembre 2020

Anisakidiasis - Concepto / Etiología

 


Concepto:


Consiste en una infección causada por un parásito, concretamente por las larvas de la familia Anisakidae, principalmente del género anisakis. 


El anisakis infecta en primer lugar a una especie marina (pescado y cefalópodos habitualmente), para que posteriormente nos infecte, tendremos que ingerir aquellos alimentos que ya estén parasitados. Todas las especies pueden ser infectadas por las larvas de anisakis, por lo que se aconseja manipular estos alimentos de origen marino con mucha precaución, excepto los bivalvos que al alimentarse por filtración impide que las larvas críen en su interior. 


Las especies contaminadas en mayor cantidad por el parásito suelen ser la merluza y el bonito Sin embargo, son la anchoa, el boquerón y la sardina los pescados que provocan un mayor número de infecciones. Esto se debe principalmente a la mala manipulación del alimento: poca cocción, no pasar un proceso de congelación suficiente, comer directamente crudo o ahumado…


Etiología:


Hay diferentes formas en las que puede llegar a afectar el anisakis al organismo. Desde un dolor agudo en el epigastrio, el cual es menos común, o también se puede dar con mayor frecuencia, una simple urticaria o incluso un shock anafiláctico.






BIBLIOGRAFÍA: 

Histoplasmosis- Concepto/Epidemiología/Etiología.

  Concepto: La histoplasmosis es una enfermedad causada por un hongo (o moho) llamado histoplasma. Este hongo es común en el este y centro...